Es común encontrarse con la imagen de personas jugando a los dados, sin importar la edad, puedes ser un niño o un adulto, jugar a los dados es una sana diversión que no distingue o discrimina por sus creencias.

Sobre el juego de los dados, existe una curiosa y fascinante historia detrás, sobre la cual hemos investigado profundamente para darte una versión precisa e idónea. Así con esto, podrás presumir frente a tus amigos sobre el juego que practican frecuentemente y también, para hacerte regresar unos cuantos años atrás cuando lo jugabas de pequeño. Todo esto es muy diferente de las apuestas que conocemos ahora como apostar final mundial 2018.

¿Los dados son de origen árabe?

Los dados como tal, no son de origen árabe, pero el nombre su antecesor si nace de un término árabe. Todo nace de la mente del inglés Sir William De Tiro, quien creó un juego similar que serviría como pasatiempo a sus soldados mientras pernoctaban en un castillo árabe conocido como Harazth o “Asarf” en el año 1125 A.D.

La anterior es solo la primera versión, mientras que la segunda, muy relacionada a la primera, asegura que el nombre de “dados” no nace debido a que Hazard sea el nombre de aquel castillo, sino que precisamente la palabra que nace del árabe “Al Zah” o “Azza”, significa dado. Entonces, es el origen de la palabra, más no el juego, el cual tiene un lazo con el mundo árabe.

Así evolucionaron los dados

Con el arraigo de los dados en la cultura inglesa, siendo parte fundamental de los entretenimientos de la burguesía, fue apareciendo en obras que se han vueltos clásicas, recibiendo menciones detalladas sobre el otrora llamado “Hazard”, tal como ocurre en los Cuentos de Canterbury.

Teniendo en cuenta una raíz del juego con base en los ingleses, podemos poner en marcha una larga historia que fue condimentando la maravilla de los dados que los hacen los protagonistas principales en el entretenimiento y los juegos de azar de hoy en día.

De acuerdo a datos de historiadores, con la llegada de los dados a suelo Romano, los soldados los fabricaban con huesos de cerdos, a los cuales enumeraban en sus respectivos lados y los arrojaban tal cual ocurre en la actualidad para el sano disfrute de niños, adolescentes y adultos.

De suelo británico, el juego llegó a Francia y a los países mediterráneos, territorios en los cuales tuvo un gran éxito haciéndose con un lugar en la sociedad. Se tiene conocimiento, de que en Francia recibió el nombre de “Crabes”, lo cual es una referencia al término perder arrojando en línea.

Hacia América

Tanto ingleses como franceses llevaron consigo el juego de dados al nuevo continente. Los galos lo llamaban “Crebs” y luego lo terminaron llamando “Craps”, lo cual significa literalmente dados en inglés, todo esto tras haber pasado por varios territorios en América.

La evolución de los dados, posiblemente terminó o se asentó en el siglo 19 cuando John H. Winn, un estadounidense instauró las reglas modernas del juego que todos conocemos, y por las cuales nos regimos.