La peonza: el juguete popular que no pasa de moda

La peonza es uno de los juegos más populares de calle, el cual tiene más aceptación entre los jóvenes y no tan jóvenes. Este objeto se convirtió rápidamente en el mejor compañero de ocio de los niños, entre los años ochenta y noventa.

En las zonas populares era un gran reto conseguir y convertirse en el mejor jugador del trompo, los jóvenes de aquella época se esforzaban por perfeccionar el tiro. Cada vez que alguien visitaba una calle, parque, colegios, era muy común ver cómo los niños y adolescentes llenaban estos espacios con la peonza en mano.

Juegos tradicionales: La peonza

Hoy en día es común ver cómo los juegos tradicionales han pasado a un segundo plano, es decir han sido desplazados. Este desplazamiento se debe principalmente por artículos electrónicos (como los videojuegos), así como por la tecnología en general. Juegos como las canicas, la rayuela, el aro, el yoyo y específicamente la peonza, con el tiempo van quedando atrás.

Sin embargo, aún existen lugares en el mundo dónde se practican estos fascinantes juegos tradicionales, a tal punto que existen campeonatos para ver quien destaca más a la hora de practicar estos juegos.

A pesar de este olvido, unos pocos de estos juegos tradicionales han evolucionado y se siguen estando presentes en las generaciones actuales. Se debe tener presente, que estos juegos ofrecen una distracción sana, por lo cual es mucho más recomendable para un niño estos juegos, que estar todo un día metido en internet, por ejemplo.

Si de juegos tradicionales divertidos se trata, la peonza es uno de los juegos preferidos por los jóvenes actualmente, siendo un claro ejemplo de cómo un juguete puede ser actualizado con las necesidades de los jóvenes de hoy.

Actualmente existen peonzas con luces, transparentes que permiten realizar trucos increíbles que dejarían a tus amigos con la boca abierta.

Antes era conocido como trompo y es considerado como uno de los juegos populares infantiles más viejos que se recuerdan. Hay dudas sobre su proveniencia. Ya en el 4.000 A. C., ya existían las peonzas, las cuales fueron halladas en la orilla del Éufrates, fabricadas con arcilla.

Fue un juguete común en la cultura griega y romana y eran fabricados de madera, terracota o barro cocido. En la Edad Media, en el siglo XIV las peonzas eran relacionadas con ritos, específicamente en Inglaterra.

En Oriente tuvieron un gran auge, ya que en China y Japón fueron extremadamente populares, sobre todo la peonza que se conoce como perinola. En el continente americano existen hallazgos en países como Perú, Argentina , Chile y México.

En pocas palabras, las peonzas han existido en casi todos los países del mundo aunque se llame de otra manera  o cambie algo de su estructura.

Hoy en día existen hasta campeonatos de peonzas, en dónde no sólo niños, jóvenes y adolescentes demuestran su experiencia, mediante la exposición de trucos, enseñan hasta coreografías conjuntas, demostrando un excelente manejo de este objeto.

La edad recomendada para empezar a jugar con la peonza es a partir de los ocho (8) años de edad, se puede jugar en todo tipo de terreno, pero se disfruta más si se juega al aire libre. Cómo se dijo anteriormente, se pueden hasta realizar coreografías entre varios jugadores o simplemente jugarlo individualmente.

Solamente se necesita un trompo o peonza (mayormente de madera) con una punta fina, para que pueda girar sobre sí mismo y una cuerda larga. Se deben retomar estos juegos tradicionales, ya que van a permitir un mejor y más sano crecimiento para los más pequeños del hogar.

Y tú ¿tuviste alguna peonza de pequeño?